Al mazo rogando y con el dios dando

Si al abordar un problema enquistado —tomemos por ejemplo el conflicto judeo-palestino— partimos del presupuesto inicial de que una de las dos trincheras se folla cada noche a la Razón, y, en el mejor de los supuestos, nos erigimos en maestros jedáis de nexos, locuciones y demás mandangas adversativas —«oquei, admito que nuestros pedos también tufan mal, SIN EMBARGO, PERO, MAS, NO OBSTANTE, AHORA BIEN, los pedos que se tiran los otros se los tiran a mala idea»—, no importa las toneladas de buena voluntad con las que nos hallamos pertrechado, jamás de los jamases solucionaremos ese problema. Mi querido Sancho, ya somos el problema.

3 Comentarios:

Lila Biscia dijo...

bueno, claro, dudo de todo, ya lo respondi mentalmente ayer, por tanto, prefiero que me toque ser niña dormida, que niña entendiendo conflictos inexplicables...

besos
:)

Sarco Lange dijo...

Antero-Antrax, debo reconocer que al nombrar conflico judeo-palestino me cagaste la lectura, nunca he entendido ese conflicto, creo que son personas de turbantes que cuecen sus muertes en un sol que les es esquivo.

No sé nada de historia, sólo de histeria.

Te beso Antero.

David Mariné dijo...

qué grande eres coño¡¡¡

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